camino a la gloria
se cuecen en mi boca las palabras acertadas
murmullan en mi esófago ideas del año cero
se abarrotan tras mis pulmones algunas bolas de espinas del desierto del sexo
con trampolines que llegan al abdomen
¡salto!
la líquida verdad me espera
doy un centavo a la mujer llorona
levanto la mirada al infinito
con la respiración de mula
la lengua mordida ante el niño que jugaba entre mis piernas
casi culpable
atormentado por haber subido al nido a plena luz de día
cero rigor
me rindo
flor_deloto dijo
Saber rendirse a la hora indicada es de sabios.
Beso descalzo, buen finde.
13 Junio 2009 | 06:37 PM