nueve monedas
lanzó el jerarca un puño de metal
acuñado con la imagen del ruiseñor
su túnica en relieve gastada por las uñas de los negociantes
y los laureles en la frente han perdido vida en el mercado
estiré la mano
sentí el peso del pueblo agitar mi palma
reí de jugar lo mismo que el canalla
y pensé en la prostituta que ayer me sonreía
la mitad de las monedas menos una me pueden llevar a la otra orilla sin la ofensa del recaudador
y el resto
placer sin pena



enredadass dijo
..sin pena.
solo placer... que ya es hora.
besos y mas besos
24 Junio 2009 | 11:53 PM