está bien, me creo
abrí los recuerdos de hace 15 años
la noche en que entré a esa casa de la esquina
iba en busca de mi sangre
y mi sangre estaba debilitada
y no había manera de fortalecerla
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toda una historia se rompió de tajo
y abrió en mi pecho un surco irrellenable
como quien mete la pala y luego avienta la tierra lejos
y cuando quiere tapar el hueco
nada queda
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desde entonces estoy dispuesto a llevarme un frentazo
lo espero
es casi tangible su llegada
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uno y otro camino llevan en sus andares un nuevo surco
y si miro de lejos mi pecho
agrietado
pienso que se ve bien
que lo muy plano termina por aburrirme
Iñaki